jueves, 17 de abril de 2014

Volviendo a casa

Y después de un tiempo, vuelvo a casa. El autobús sale de la estación de Méndez Álvaro para llevarme a cuenca y ver a mi familia y a mis amigos, un viaje de dos horas que, por los nervios, apenas dura un suspiro.
Cuando llegué vi a mi padre desde la ventana del autobús, y en cuanto bajé me despedí de un par de amigos que venían en mi mismo transporte, y fui corriendo a saludarle. Me cogió la maleta y subimos al coche para ir a casa.
Cuando llegamos, allí estaba mi madre. En cuanto abrí la puerta me dio un abrazo y un par de besos, y yo corrí a dejar la maleta y las mochilas, a llamar a mis amigos, y a empezar la Semana Santa con buen pie.

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